Habla de tal modo que cuando hables, tus palabras sean una bendición. Si algún día entendiéramos la importancia y el alcance que tienen las palabras que salen de nuestra boca; el mundo sería distinto.
Con la boca:
- Podemos derrotar al más cruel enemigo o levantar a nuestro mejor amigo.
- Podemos ser medicina o veneno mortífero.
- Podemos curar o sangrar una herida.
- Podemos dar alivio o causar dolor permanente.
- Podemos vivir o morir eternamente.
Si pudiéramos elevar nuestra voz con proclamaciones sinceras de nuestro corazón, si pudiéramos sonreír luego de elevar nuestra voz después de haberle dicho algo a alguien, entonces seríamos felices.